sábado, 12 de diciembre de 2009

VIII Cumbre del ALBA: El nombre propio de la independencia

por Manuel Ernesto Suárez Ruiz

Por primera vez en la historia moderna un grupo de países de América Latina, identificados por sus asimetrías y sus posibilidades de complementación, intentan borrar las secuelas de siglos de coloniaje y encontrar su propio rumbo hacia el desarrollo
Manuel Ernesto Suárez Ruiz
Evo Morales definió una vez de manera veraz y poética la simbología del ALBA como un “sindicato de presidentes que luchan por los intereses de los pueblos, que impedirá que el imperialismo saquee los recursos estatales”.
Basados en este principio, los jefes de Estado de las naciones asociadas se darán cita en La Habana los próximos 13 y 14 de diciembre con la intención de demostrar que “el socialismo es la respuesta a las demandas de los movimientos sociales y las urgencias de los pueblos”, como dijo recientemente el propio mandatario boliviano.
De igual forma se abordarán temas cruciales para el hemisferio, como la puesta en vigor del SUCRE y las medidas a tomar para enfrentar la agresiva política exterior de Estados Unidos hacia América Latina.
Tras un lustro de existencia, la Alianza Bolivariana suma hoy nueve integrantes. La alternativa concebida en diciembre de 2004 en La Habana entre Venezuela y Cuba ha colocado en la suma de miembros a Bolivia, Nicaragua, Dominica, Honduras, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, y Ecuador.
Inspirada en la oposición a la actitud hegemónica imperialista, la VIII Cumbre promete convertirse en momento de reafirmación de la hermandad de los países bolivarianos, que deben continuar en La Habana el camino hacia la profundización del tratado del Sistema Unificado de Compensaciones Regionales (SUCRE), la medida económica más importante aprobada en la cita presidencial de Cochabamba, Bolivia, en octubre último, con el objetivo de eliminar la dependencia del dólar estadounidense en el comercio del bloque.
La futura integración monetaria, que contará con reservas en el Banco del ALBA, permitirá la protección de los nueve Estados integrantes contra las crisis económicas y los transformará en territorios sin dependencias de las agresivas políticas implementadas por organismos financieros como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, distanciándolos así de la supremacía del dólar.
Los toques finales para la entrada en vigor del SUCRE están en marcha. Diversos ministros de Economía y Finanzas trabajan para poner a funcionar sus cuatro pilares fundamentales; una Unidad Monetaria Común que funcionará como moneda virtual, con la perspectiva de convertirse en moneda física; una Cámara Central de Compensación, y un Fondo de Reserva y Compensación Regional.
El SUCRE regulará las compras y ventas gubernamentales y se prevé que en el futuro circule como una moneda real al igual que lo hace el euro, aunque por el momento su empleo como Sistema de Compensación en las transacciones de sus miembros limitará la utilización del fluctuante dólar, lo que facilitará el comercio dentro de la región y generará un crecimiento económico importante para sus miembros.
Del sueño a la realidad
Las ideas que al principio parecían una utopía, cuando eliminar el analfabetismo o mejorar la calidad de vida en América Latina se vislumbraban como ilusiones distantes, han conseguido materializarse. Hoy comienzan a ser realidad anhelos seculares en un grupo de países del área, demostración de que pese a los múltiples obstáculos la unidad de los pueblos puede doblegar supuestos imposibles.
En su corta historia las naciones afiliadas han alcanzado conquistas importantes como el Banco del ALBA y las grandes empresas que se están creando en su seno. Pero entre sus logros más visibles están los trascendentales proyectos educativos sanitarios y culturales. Ha demostrado asimismo su eficacia como mecanismo de concertación y cohesión política latinoamericano, evidenciada, por ejemplo, en la derogación de la resolución que excluía a Cuba de la OEA, durante la Cumbre de la institución hemisférica en San Pedro Sula.
En el espíritu que anima esta alianza se llevan a cabo por Cuba y Venezuela otras acciones solidarias de profundo significado social, como la Operación Milagro, surgida por iniciativa de Fidel, y que ha devuelto la visión a más de un millón 600 mil personas; y la aplicación masiva del método educativo cubano Yo sí puedo, que erradicó ya el analfabetismo en Venezuela, Bolivia y Nicaragua y se extiende en todos los países miembros del mecanismo integrador. El ALBA surgió en contraposición al proyecto neocolonizador del ALCA, promovido por Washington y los sectores entreguistas de América Latina que tenían el objetivo de institucionalizar al continente como mercado natural de los monopolios norteamericanos, una aspiración imperial que a pesar de sus repetidas derrotas no ha desaparecido de las intenciones de sus creadores.
Una prueba es que como alternativa a sus fracasos, Estados Unidos pretende tentar a las naciones subdesarrolladas con Tratados de Libre Comercio (TLC), convertidos en espejismos de prosperidad con el fin de promover una competitividad que únicamente beneficiaría a las naciones desarrolladas.
Por ello el ALBA propuso un Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), cuyo espíritu no es la competitividad, sino la complementariedad entre las naciones, a fin de que los menos asistidos sean verdaderamente ayudados por los demás. Contra esos peligros y dificultades avanza el ALBA. No por casualidad el Libertador Simón Bolívar expresó un peligro latente a dos siglos de distancia: Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad.
Contra viento y marea
Para explicitar la anterior afirmación sobran los ejemplos, especialmente si tenemos en cuenta la amenaza militar que vive el presente de América Latina. No es un secreto que las fuerzas reaccionarias de las viejas oligarquías nacionales, con el apoyo de la ultraderecha estadounidense, ponen en marcha malintencionados planes contra el pujante mecanismo integrador, con el propósito de destruirlo, pues ven en él una amenaza al tradicional esquema de dominación norteamericano.
El golpe de Estado ejecutado el pasado 28 de junio contra el presidente constitucional hondureño, Manuel Zelaya, y la habilitación de siete bases militares de los Estados Unidos en Colombia aparecen como la parte más visible de ese proyecto de agresión al ALBA, en el que no se descarta una intervención armada.
En este sentido, el dictador hondureño Roberto Micheletti no titubeó en reconocer que fueron la entrada de Honduras en esta Alianza y las medidas progresistas de Zelaya las que precipitaron el derrocamiento de este. Washington quiere indicar visiblemente que desea detener la extensión del ALBA y eliminar el germen del socialismo del siglo XXI.
La estrategia imperialista es clara: desorganizar las potencialidades económicas y políticas de la integración, para destruirla, por lo que no resultaría extraño que los planes expansionistas de los halcones del Pentágono incluyan impulsar una carrera armamentista cuyos gastos interminables impidan a los miembros del ALBA concentrarse en la erradicación de la larga deuda social de sus respectivos pueblos.
Mientras Washington mantiene aliados fieles en el área, como Colombia, Costa Rica y Perú, en otras naciones las fuerzas reaccionarias aprovechan cualquier resquicio o debilidad, error o vacilación de los gobiernos progresistas, para volver al poder y tratar de conformar y consolidar un frente anti-ALBA en la región.
El imperialismo, ese fenómeno económico, político y social que va más allá de gobiernos e intenciones, identificó claramente al ALBA, y a los procesos democráticos, revolucionarios, que implican una nueva concepción hacia el socialismo desde la democracia, como los peligros estratégicos fundamentales en el continente americano.
Previsoramente Hugo Chávez, llamó al Consejo Político y a los presidentes de la Alianza Bolivariana a fijar una meta concreta y tener siempre presente la bandera geopolítica para ser un polo de fuerza mundial. La Alianza nació para romper con las dóciles subordinaciones del pasado y desde el primer momento fue concebida como un espacio en construcción, como un ejemplo de solidaridad e integración, evidenciado en la búsqueda de soluciones en materia de salud, educación y economía, germen de una esperanza colectiva y experiencia nunca antes conocida en pueblos del Tercer Mundo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

"LO QUE TENEMOS Y LO QUE NOS FALTA"

Así se titula un artículo firmado por el actual Diputado Nacional Carlos Heller, publicado por el periódico bimestral EL COLECTIVO, a quien el periodista de C5N, Eduardo Feinmann, mencionó durante la ceremonia de jura de los nuevos diputados como "el banquero comunista". El mismo periodista que algun tiempo atrás dijo ser "de izquierda". Cabe preguntarse si se refería a su propia orientación ideológica, o a otra cosa.
Esto dice Carlos Heller:

"El fin de ciclo expresado el 19 y 20 de diciembre de 2001 parecía haber puesto fin a un cuarto de siglo de políticas neoliberales. Si fue así o no, es aún materia de controversia y, fundamentalmente, de lucha.
El modelo neoliberal, implantado por la dictadura entre 1976 y 1983, continuó con gobiernos constitucionales a partir de sucesivos planes de ajuste cuyos efectos sociales no pueden ser minimizados: hacia 2002, tres de cada cuatro jóvenes estaba bajo la línea de pobreza y 55 niños menores de un año morían cada día por causas evitables, lo que era equivalente a un verdadero genocidio social de casi veinte mil víctimas.
Con un sistema productivo desarticulado, estructurado alrededor de la actividad especulativa financiera o exportadora, pero siempre en detrimento de las necesidades de nuestro pueblo, la política sufrió un proceso de vaciamiento de sus principales sentidos. Pero el principal éxito del modelo neoliberal fue cultural. El triunfo de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires y la violenta recomposición de una derecha ávida de revancha nos permiten entrever que el Consenso de Washington, con toda su carga simbólica, material y política, no ha sido superado aún en nuestras tierras.
El 2003 marcó en el plano nacional un punto de inflexión. Concebimos al gobierno de Néstor Kirchner como un territorio en disputa, por las presiones que ejercen las grandes corporaciones tanto locales como extranjeras; por sus propias tensiones internas e inclusive por el grado de fragmentación de las mayorías populares. Con un Estado devastado y las organizaciones sociales y políticas debilitadas, el arduo trabajo de reconstrucción de un proyecto colectivo es un camino apenas iniciado.
Entre 2003 y 2007 se produjeron algunos rescates significativos, ligados a la recuperación de la memoria histórica, al impulso de la verdad y la justicia con relación a los crímenes horrendos de la dictadura, particularmente la anulación de las leyes de impunidad y los juicios a los represores. En el plano internacional fue una novedad trascendente e inédita: el fuerte impulso al proceso de integración regional que va dando lugar a nuevas esperanzas y perspectivas: Unasur, Banco del Sur, mas la activa participación del gobierno argentino en el entierro del ALCA y las iniciativas regionales contra los intentos destituyentes en Bolivia, en la superación del conflicto entre Colombia y Ecuador y la incorporación de Cuba al Grupo de Río. La visita a Cuba de la Presidenta, en una gira que incluyó Venezuela y Ecuador constituyen un hito en el posicionamiento de la Argentina en el escenario internacional. Podríamos decir con ello que significan una fuerte ruptura con las tristemente celebres "relaciones carnales" y el sometimiento al Consenso de Washington. Estos cambios más las políticas de derechos humanos, han generado no sólo un incremento de la virulencia opositora en el marco de estrategias restauradoras, sino una machacona campaña mediática de deslegitimación del gobierno elegido por el pueblo y de crispación de la sociedad.
El cambio de gobierno generó nuevos desafíos y tensiones. La derrota de 2008 en la batalla contra el bloque del agro poder, profundizó la decisión política del gobierno de avanzar en rupturas del modelo neoliberal, abriendo paso a la recuperación de palancas muy valiosas del patrimonio nacional, ejemplo de ello son la nacionalización de Aerolíneas y la estatización del sistema Previsional. Las nacionalizaciones y el proceso de cambio de Ley de Radiodifusión constituyen nuevos pasos en la dirección correcta.
Frente a la crisis mundial, nuestro país desplegó políticas públicas orientadas a resguardar al empleo y al mercado interno en un desafío significativo a la tradición de la ortodoxia monetarista. Y frente a la debacle mundial, hay que resaltar la validez de esta opción que el gobierno convirtió en línea de acción. Esta vez, la respuesta no fue el tradicional ajuste, sino políticas activas y de defensa del mercado interno.
Es preciso mantener el rumbo, pero profundizando el camino emprendido, ya que hay asignaturas pendientes en materia de igualdad social, promoviendo una mayor redistribución de la riqueza. También la remoción de herencias que vienen de largo plazo. Por ejemplo: la Ley de Entidades Financieras y la Ley de Radiodifusión vigentes desde la dictadura. También es necesario habilitar mecanismos participativos más profundos para dar más densidad a una democracia sustantiva.
A pesar de todas estas asignaturas pendientes, es mucho lo avanzado. Para continuar es indispensable la construcción de un nuevo bloque social que sostenga el desarrollo de estas políticas.
En ese esfuerzo nos encontramos, por caso, en la Ciudad de Buenos Aires donde actores sociales y políticos decidimos aprender y construír un proyecto colectivo que permita unir a lo diverso para confrontar con lo antagónico.
Estamos cerca del Bicentenario, que se convierte en sí mismo en un ámbito de disputa.
En lugar de homenajes estériles o elitistas, proponemos leer el bicentenario desde los desafíos del presente, recuperando las luchas del pasado y sus asignaturas pendientes como banderas que no se bajan, como caminos a transitar.
El sueño de nuestros libertadores, una tierra de todos y para todos, nos desafía a convertir esas utopías movilizadoras en realidades efectivas. Aún tenemos un sueño, que habremos de cumplir mas temprano que tarde: la todavía pendiente Segunda Independencia."

Probablemente el periodista mencionado al principio, no se refiriera a su propia orientación ideológica.

domingo, 29 de noviembre de 2009

¿EXPLOSION DEMOGRAFICA O LOGRO REVOLUCIONARIO?

El diario Granma, en su edición del lunes 23 de noviembre, publica un artículo en el que se reproducen datos que el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chavez, dio a conocer recientemente. El texto completo del artículo, firmado por la agencia de noticias Prensa Latina, es el siguiente:


Chávez muestra logros educativos en

Venezuela durante los últimos diez años


CARACAS.- El presidente Hugo Chávez mostró los logros educativos en Venezuela a representantes de más de 50 organizaciones de izquierda presentes en el I Congreso Extraordinario del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en Caracas, la capital.

En 1999 había 668.000 estudiantes universitarios en el país, mientras en el 2008 la matrícula universitaria ascendió a dos millones 260.000, señaló Chávez, quien instó a grabarse esas cifras para conocer la realidad.

Según el mandatario, los egresados anuales en 1998 eran 60.000 y hoy egresan 177.000, con un índice del 300% de crecimiento.

Asimismo se refirió a que la educación universitaria llegaba solo a 88 municipios en 1999 y en la actualidad, está en todos los municipios del país.

Destacó que una década atrás había 50.000 becas y ahora hay más de 350.000, creciendo en siete veces.

El líder venezolano informó el 16 de septiembre cifras que demuestran los avances del gobierno en un decenio respecto a la incorporación escolar de los niños en edad inicial, primaria y secundaria.

En 1990 sólo un 37,5% de los infantes estaba en los planteles; en 1998 llegó a 43,3 por cada cien

y en la actualidad es del 67,5%, señaló Chávez en el acto inaugural del Liceo Bolivariano de Telemática e Informática Cacique Naiguatá, estado de Vargas, este de la capital.

Referido a los incorporados a la primaria en 1990 refirió que era de 90,3 por cada cien; en 1998 alcanzó el 86% y hoy es del 90,4%. Sobre la secundaria reveló que en 1990 los matriculados sumaban el 34,7%, en 1998 del 37,8 por cada 100 y en el 2009 es del 60,1%.

Pero, advirtió, veamos que aún nos queda un buen trecho y debemos seguir trabajando hasta alcanzar la banda del 90% al 95%.

Cerca de ocho millones de niños estan matriculados en el curso 2009-2010, cifra que representa un incremento del 24% respecto a una década atrás cuando comenzó el proceso revolucionario liderado por Chávez.

El domingo 13 de septiembre durante el programa Aló Presidente, el gobernante mencionó logros en el sector alcanzados desde su llegada al poder hace 10 años.

Durante 1998 había 65.000 docentes adscritos al Ministerio de Educación, mientras que ahora suman 343.000. (PL)



Seguramente esta noticia no fue mencionada por ninguno de los medios de prensa que, constantemente se dedican a demonizar al líder de la Revolución Bolivariana, calificándolo de dictador. Pero si alguno, por error lo hubiese hecho, sin duda lo hubiera atribuído a una extraordinaria explosión demográfica, y nunca a un logro de la Revolución.

sábado, 14 de noviembre de 2009

NUEVO ATAQUE DE LOS ENMASCARADOS DE SIEMPRE

El análisis de Oscar González*

En pleno disfrute de las libertades democráticas vigentes en nuestro país, un nutrido grupo de empresarios de medios de comunicación –estadounidenses y de otros países del continente– agrupados en la autodenominada Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), se reunió en estos días en un fastuoso hotel de Puerto Madero para gozar del ocio y hostigar al Gobierno nacional.Provistos de la artillería retórica con que vienen disparando desde los años ’50 contra todos los procesos de protagonismo popular en América latina –denigraron al peronismo, conspiraron contra Jacobo Arbenz en Guatemala y complotaron contra Salvador Allende en Chile– ahora agravian a la democracia argentina con afirmaciones falaces sobre la realidad.Son meras declaraciones antojadizas sobre supuestas amenazas a la libertad de expresión, pero tienen un objetivo avieso: el de convertirse en materia prima para titular los diarios de sus socios locales y, por esa vía, contribuir a crear un clima de desazón en la opinión pública. Es lo que mejor saben hacer y no quieren perder: construir la agenda noticiosa en su provecho.Agrupados en la defensa de intereses económicos propios y no tan ajenos, el de los segmentos privilegiados a los cuales rinden pleitesía desde sus páginas, estos señores previsiblemente incapaces de redactar por sí mismos un módico párrafo y mucho menos elaborar una crónica o un reportaje, arriban a estas latitudes enmascarados de periodistas, como si cultivaran ese noble oficio.Naturalmente, la relación entre estos cruzados de la libre expresión y los trabajadores del sector se limita a la obligada entre patrones y empleados. Habría que determinar, acaso, si esas capacidades laborales son objeto de una contraprestación salarial adecuada, si rige el derecho de organizarse sindicalmente y si esos profesionales disponen de la libertad de publicar según sus propias convicciones, algo que sería poco menos que milagroso ya que en esos ámbitos la línea editorial no suele ponerse en discusión. Rápidos para denigrar a los gobiernos progresistas de la región –que resisten como pueden el asedio de los grupos monopólicos y el terrorismo mediático–, estos mercaderes de la información piensan que la mejor ley de prensa es la que no existe y por eso condenan la reciente norma que el Congreso Nacional sancionó con el objetivo de horizontalizar la comunicación y equilibrar el flujo informativo.Así, escudados en una supuesta defensa de la libertad de prensa que encubre su libertad de empresa, esta organización patronal es consecuente con su propio itinerario: basta releer la Breve historia de la SIP, del intachable periodista que fue Gregorio Selser, para conocer la prosapia de estos personajes que, medio siglo después, siguen aún sumergidos en el sórdido clima de aquella lejana Guerra Fría, con tal de arremeter contra la democratización del continente. Un infausto objetivo que requiere como precondición evitar las nuevas voces y coartar la pluralidad de mensajes, perpetuando el silencio de los que aún no se hicieron escuchar.

* Secretario de RR. Parlamentarias, Jefatura Gabinete Ministros de la Nacion.Ex diputado nacional por el Partido Socialista.

viernes, 13 de noviembre de 2009

DELIRIUM TREMENS

El diario Página12, en su edición de ayer, viernes 13 de noviembre, publica un artículo de opinión firmado por Eduardo Sigal, presidente del Frente Grande; titulado "Demasiado silencio".

El artículo dice textualmente:

"Deberíamos evitar que la sucesión de declaraciones irresponsables de la doctora Carrió se incorporen al acervo del pintoresquismo folclórico de la política argentina. La carta que la dirigente y su partido, la Coalición Cívica-ARI, envió a un conjunto de embajadas acreditadas en el país reviste una gravedad institucional que demanda un alerta para la democracia argentina.

Carrió dice que está amenazada la democracia representativa. Que gobierna alguien que no fue elegido. Que vivimos un clima de violencia generalizada y están en peligro la democracia y la república.

Nada especialmente novedoso en la retórica a la que nos tiene acostumbrados hace ya casi una década. Nada que no tenga el nivel de desenfreno alcanzado cuando afirmó que Argentina estaba en un régimen nazi al que solamente le faltan los campos de concentración o que el final de Néstor y Cristina Kirchner sería igual al del dictador rumano Ceausescu, ejecutado públicamente después de su derrocamiento.

Pero dichas a embajadas de países con los que Argentina tiene relaciones normales, y en muchos casos intensas, las palabras adquieren otra significación. ¡Qué se supone que busca la Coalición Cívica? Dentro del país nos es fácilmente imaginable que actúa en busca de un protagonismo político visblemente deteriorado después del resultado de las últimas elecciones. Parece lógico pensar que intenta enfrentar la permanente iniciativa política y legislativa del gobierno de Cristina Kirchner poniendo la atención en otro lado, el de los agravios y las defensas. Sin embargo, el hecho tiene gravedad institucional. Desde un partido electoralmente importante se insinúa que el país está al borde de un descalabro institucional acompañado por la generalización de la violencia y se hace mención a la Carta de la OEA supuestamente transgredida por nuestro gobierno. ¿Está pidiendo "ayuda" internacional con sufrientes "republicanos" argentinos como Carrió y el staff de la Coalición? ¿En qué consistiría esa ayuda? ¿En qué republicanismo dice inspirarse? Salvando las enormes diferencias entre los dos momentos históricos, se asemeja bastante al republicanismo que invocaba Domingo Cavallo cuando hacía lobby en las embajadas del Primer Mundo para que no colaboraran con el gobierno de Raúl Alfonsín.

Llama la atención el escaso impacto de este episodio. Es muy lamentable que entre los muchos opositores sensatos y leales a los principios democráticos no haya habido el merecido repudio a esta escandalosa carta. Se dirá que Carrió ya nos tiene acostumbrados a estas cosas. Pero la democracia y la soberanía nacional son asunto delicado. Nunca está de más un llamado de atención dirigido a que el espectáculo político se detenga en las fronteras de lo responsable y lo decente."



No se puede menos que aplaudir este artículo. Y el solo hecho de imaginar una respuesta a los interrogantes que que plantea el autor, produce una sensación de absoluta repulsión.

sábado, 7 de noviembre de 2009

LEYENDO "EL COLECTIVO"

"EL COLECTIVO" es una publicación del Partido Socialista de la Provincia de Buenos Aires, dirigida por Julio C. D. Fornelli. Escriben en ella, no solo dirigentes o afiliados del PS, sino también, en una clara muestra de pluralismo, integrantes de otras fuerzas del campo popular y democrático.
El número 2 de "EL COLECTIVO" correspondiente al bimestre agosto-setiembre de 2009, tiene en su portada un fragmento del Himno Nacional Argentino:
"¿No los veis devorando cual fieras
todo pueblo que logran rendir?
más los bravos que unidos juraron
su feliz libertad sostener,
a estos tigres sedientos de sangre
fuertes pechos sabrán oponer."
Estos versos, formados por una parte de las estrofas IV y V que fueron suprimidas en 1924 de la versión original, para no herir la sensibilidad de la "madre patria", reflejan lo que por esta época viven los pueblos y las democracias latinoamericanas.
Porque ¿que son sino fieras los que pretenden, desde adentro y desde afuera, socavar a los gobiernos sudamericanos legítimamente elegidos? ¿Que son sino tigres sedientos de sangre, el complejo militar-indusrial del imperio y sus socios vernáculos que pergeñaron y llevaron a cabo el golpe en Honduras? ¿Que son entonces los gobiernos de Uribe y Alan García?
Pero hay, en toda Amérca Latina, bravos que sabrán oponer sus pechos para sostener su Libertad. Millones de hombres y mujeres que soñaron y sueñan todavía con un futuro mas justo, equitativo y solidario; y esto es sin dudas, lo que produce la crispación de la que aquellos tanto hablan.
En próximas entradas compartiremos los artículos que publica "EL COLECTIVO", que firman Gabriel Mariotto, Jorge Rivas, Carlos Heller y Eduardo Sigal, entre otros.
¡HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE!
¡VENCEREMOS!

domingo, 1 de noviembre de 2009

REFLEXIONES DEL COMPAÑERO FIDEL
(Tomado de CubaDebate-DIARIO Granma)
La doble traición de la Philips (3ª parte)
"En el mes de marzo de ese año se envió una representación cubana a Brasil, donde estaba la sede de la oficina principal de la firma Philips para América Latina que negoció con Cuba. Comenzaron a explicar sus dificultades. El gobierno de Bush les había exigido la información pormenorizada de los equipos suministrados a Cuba por la firma, alegando que algunos de ellos contenían programas y en ocasiones componentes de patente yanki, y la Philips había entregado la información solicitada acerca de los adquiridos a esa firma para Cuba y Venezuela. Nunca había surgido con ella el menor problema.
El jefe de la Philips en Brasil le dijo textualmente a la representación cubana: "Hay una intransigencia brutal del Gobierno de Estados Unidos en relación a las regulaciones de equipos y las solicitudes de permisos con respecto a Cuba."
"Yo sé que el problema afecta el plan del Comandante. Nuestra organización está afectada y amenazada. Todas nuestras organizaciones tienen mucho miedo". De inmediato repite: "tienen mucho miedo".
Añadieron finalmente que ellos querían cooperar y buscar fórmulas.
A mediados de julio de 2007, en una llamada Conferencia de la Casa Blanca sobre las Américas, Bush, la Secretaria de Estado y otros líderes del Gobierno de Estados Unidos "hablaron hasta por los codos", según anunciaba la AP, sobre educación y salud. Parecía irreal. Prometían repartir salud por América Latina.
Pusieron énfasis en el Confort, un viejo portaaviones convertido, según él, en "el mayor barco hospital del mundo", que visitaría por 10 días cada país de este hemisferio al Sur de Estados Unidos. Ese era su programa de salud. Lo que no dijo es que estaba saboteando en Venezuela el programa de salud más serio que se había propuesto nunca en un país del Tercer Mundo.
A pesar de la coincidencia en fecha no quise abordar directamente en ese momento el problema de la Philips. Esta había prometido en marzo resolver el problema. Tenía todavía esperanza de que rectificara.
Me limité a escribir en esa misma Reflexión: "El problema es que Estados Unidos no puede hacer lo que hace Cuba. En cambio, presiona brutalmente a firmas productoras de excelentes equipos médicos suministrados a nuestro país, para impedir que repongan determinados programas computarizados o alguna pieza de repuesto que tienen patentes de Estados Unidos. Puedo citar casos concretos y el nombre de las firmas. Es repugnante..."
A pesar de la solemne promesa de la Philips a Cuba, transcurrió el resto del año 2007, los 12 meses del 2008 y casi la mitad del 2009 sin que una sola pieza de los equipos llegara de esa firma.
En junio de 2009, después de pagar una multa de 100 mil euros al Gobierno de Barack Obama, no muy apartado de las normas de su ilustre predecesor, la Philips se dignó comunicar que pronto suministrarían las piezas de sus equipos a Cuba.
Nadie en cambio ha resarcido a los cubanos, ni a los pacientes venezolanos de nuestros médicos de Barrio Adentro y de los que acuden a los Centros Diagnósticos de Alta Tecnología, por el daño humano ocasionado.
Como es lógico, no hemos adquirido un solo equipo más de la Philips desde la última compra a principios de 2006.
Por otro lado, hemos cooperado con Venezuela en la compra de cientos de millones de dólares de equipos médicos para su red nacional de salud, en un variado surtido de equipos sofisticados de alta tecnología procedentes de otras firmas europeas con prestigio, y también japonesas. Deseaba creer que esa firma haría un esfuerzo por cumplir.
Venezuela posee así en su red hospitalaria estatal modernísimos equipos; las más ricas clínicas privadas solo podrían adquirir algunos de ellos. Todo lo demás dependerá ahora de la eficiencia que el país pueda alcanzar en sus servicios. El Presidente de Venezuela está seriamente interesado en lograr ese objetivo. Estimo que haría muy bien si mitiga el hábito venezolano de adquirir equipos médicos norteamericanos, no por su calidad, que es buena, aunque con normas menos exigentes que las de Europa, sino por la entraña de la política de ese país, capaz de bloquear el suministro de piezas como hizo con Cuba.
Desde luego que a los Centros de Diagnóstico de Venezuela, los de Alta Tecnología y otros atendidos por nuestros médicos, hemos enviado equipos de marcas reconocidas en el mundo como las mejores en su especialidad como Siemens, Carl Zeiss, Drager, SMS, Schwind, Topcon, Nihon Kohden, Olympus y otras de Europa y Japón, algunas de las cuales se fundaron hace más de 100 años.
Ahora que la Patria de Bolívar, a la que Martí pidió servir, está más amenazada que nunca por el imperialismo, la organización, el trabajo y la eficiencia de nuestro esfuerzo deben ser mayores que nunca, y no solo en el sector de la salud, sino también en todos los campos de nuestra cooperación."
Fidel Castro Ruz
Septiembre 6 de 2009
7 y 17 p.m.